Itinerario del Adorador
EtapaIII

El maná en el desierto

Danos hoy nuestro pan de cada día

Los israelitas en el desierto recogen el maná caído del cielo, en torno a Moisés
Nicolas Poussin, Los israelitas recogen el maná en el desierto, 1637-1639. Museo del Louvre, París.
Escuchar

La Palabra

Éx 16,2-4.12-15

La comunidad de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto, diciendo: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos del Señor en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos alrededor de la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad».

El Señor dijo a Moisés: «Mira, haré llover pan del cielo para vosotros: que el pueblo salga a recoger la ración de cada día; lo pondré a prueba, a ver si guarda mi instrucción o no.

«He oído las murmuraciones de los hijos de Israel.

Diles: “Al atardecer comeréis carne, por la mañana os hartaréis de pan; para que sepáis que yo soy el Señor Dios vuestro”».

Por la tarde una bandada de codornices cubrió todo el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto un polvo fino, como escamas, parecido a la escarcha sobre la tierra. Al verlo, los hijos de Israel se dijeron: «¿Qué es esto?». Pues no sabían lo que era.

Moisés les dijo: «Es el pan que el Señor os da de comer.

Reflexionar

Meditación

El Pan del Cielo y la Eucaristía: El maná alimentaba a los israelitas en el desierto durante el Éxodo. Jesús en la Eucaristía es el «maná vivo» en el que el adorador reconoce en la Eucaristía el verdadero alimento espiritual.

La Cotidianidad y la Dependencia de Dios: El maná caía cada mañana, no podía acumularse y obligaba al pueblo a fiarse de Dios día a día. El adorador vive esta misma actitud de total abandono. La oración del adorador es: «Danos hoy nuestro pan de cada día».

Del Silencio del Desierto al Silencio de la Adoración: El desierto es el lugar del despojamiento y de la escucha. Y en la soledad del desierto, el maná se recogía en silencio. El adorador entra en este «desierto interior» para encontrar a Dios; ante el Santísimo Sacramento reina el silencio contemplativo.

La Maravilla del Don: La palabra «Maná» deriva de Man hu, que significa «¿Qué es esto?». Expresa la sorpresa del pueblo ante un milagro inesperado. El adorador es quien vive en el constante descubrimiento de la presencia viva de Dios. Ante el misterio divino, el adorador no explica, sino que contempla y adora.

Leer

Lectura espiritual

Lee con calma los siguientes pensamientos, «Frutos de oración»:

EUCARISTÍA… PAN DE VIDA…: DIOS QUE SE NOS DA POR SUS UNGIDOS EN EL SUBLIME Y DIVINO SACRAMENTO

de Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia

Fuente

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia, en Pensamientos de «Frutos de oración» recogidos en el opúsculo 6 «El gran momento de la Consagración» de «Luz en la noche. El misterio de la fe dado en sabiduría amorosa», Editorial Eco de la Iglesia, pág. 19 (paginación del EPUB).

  • ¡Qué realidad tan excelsa la de la Eucaristía, donde Dios mismo se me da en comida para mi alimento y el de todas las almas! ¡Qué grande es la Eucaristía, donde todos nos unimos en el gran misterio de un mismo PAN, que nos nutre llenándonos de Divinidad…!

    n.º 878 · 20-11-66
  • ¡Cómo he comprendido la necesidad de que Jesús esté en la Eucaristía…! Si Él no se hubiera quedado con nosotros por amor, ¿cómo podría nuestro amor vivir sin Él…?

    n.º 48 · 12-12-74
  • Mis ansias se llenan cuando recibo a Jesús en la comunión bajo las especies eucarísticas, porque en el destierro poseo a Dios del modo que le ansío.

    n.º 879 · 27-2-73
  • Acabo de comulgar… ¿Qué más puedo desear? Aquí se llena toda mi apetencia, pues, al estar con Cristo, estoy con el Padre y el Espíritu Santo y, en la misma unión de la comunión, estoy con todos mis hijos y con todos los hombres de la tierra.

    n.º 880 · 20-11-66
  • Dios es mi Padre y, cuando yo le recibo en la Eucaristía, vivo como nunca mi filiación divina y mi unión con todos mis hermanos.

    n.º 881 · 20-11-66
  • Verbo de la Vida, cuando Tú te me das en la comunión, me dices tu ser felicísimo y, al recibirte, ¡yo te lo retorno como regalo de amor!

    n.º 884 · 18-9-61
  • Comulgo para hacerme Tú por participación y poderte cantar, en tu amor, a los hombres; y Tú, ¿me aceptas como oblación para hacer de mí el alma-Iglesia que Tú necesitas, y así poderte dar a las almas, a través mía, según tu voluntad?

    n.º 885 · 16-4-61
  • Jesús, necesito comerte bien para saber victimarme y cantar contigo, en la cruz, tu canción de amor y dolor.

    n.º 886 · 16-4-61
  • ¡Eucaristía…! Infinito Amor escondido en el pecho del que te recibe… ¡Si el alma supiera que en ella está el Dios escondido…!

    n.º 887 · 21-10-59